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Es un actor de otra raza. No tiene los clichés de algunos de sus colegas generacionales,
algunos preocupados más por la impresión exterior que por otra cosa. Rodrigo de la Serna está tranquilo porque íntimamente sabe que ya forma parte de esa elite de "actores distintos".
Pegó el salto necesario para despegarse del pelotón con Okupas, aquel unitario dirigido por Bruno Stagnaro, que sentó un precedente inolvidable.
Desde entonces, el camino de De la Serna fue encontrando menos espinas y más rosas, a medida que avanzaba en una carrera, de menor a mayor, que tuvo un aspecto clarísimo: "Saber lo que quiero".
Lo dice, lacónico, el propio Rodrigo, con esa voz nasal, que suena tan particular.
Después vino la experiencia de su vida, como llama a la premiada película del brasileño Walter Salles, Diarios de Motocicleta, que le provocó "un click" en todos los sentidos.
"Haber trabajado allí me cambió el concepto en lo que a mi vida de actuación atañe", expresa en forma protocolar el actor que está por cumplir 29 años.
"A nivel intelectual, ideológico y espiritual, Diarios..., influyó de manera contundente. Hasta me produjo cierto bajón cuando todo terminó, por la intensidad de los hechos y de las relaciones establecidas.
Esa recaída hizo que casi ni apareciera en pantalla en 2004".
Hasta que levantó el ánimo con la propuesta de Pol-ka, a principios de año, para erigirse en uno de los factótums de Botines, un unitario sobre los grandes robos y estafas que ocurrieron en la Argentina.
El ciclo contará con trece capítulos de temáticas independientes y con elencos rotativos, y debutará esta noche, a las 23, por Canal 13.
"La verdad es que me atrajo mucho el proyecto. Me pareció una idea interesante, distinta, como suele hacer Pol-ka", destaca De la Serna.
- ¿Qué fue lo que más te sedujo de la propuesta, ya que debía ser más que atrapante para que volvieras a la pantalla?
- El guión (de Marcos Carnevale), la dirección (varía, el de esta noche corre por cuenta de Jorge Nisco) y el elenco (Lito Cruz, Raúl Rizzo, Luis Machín, Carlos Belloso y Diego Peretti) me sedujeron.
Apenas me alcanzaron la propuesta, no lo dudé un instante. Digamos que cuando acepto hacer un laburo siempre pongo las mismas cosas en la balanza. Y obviamente la plata, pero soy menos exigente con eso.
En este regreso a la televisión, luego de su fructífera incursión en Sol Negro (el unitario que transcurrió en un neuropsiquiátrico), durante 2003,
De la Serna fue Enzo en el capítulo Los cuatro reyes magos, que está basado en un insólito robo efectuado por boqueteros a un conocido banco de la avenida Las Heras.
El bautismo de esta oferta de la gente de Pol-ka es de alta calidad y la historia reconstruye cómo un grupo de estafadores llevó a cabo un robo de los más impactantes de los últimos tiempos:
desde su gestación hasta el momento de la apertura de las cajas de seguridad. "Me tocó un rol bárbaro, con un personaje que nunca se supo si fue o no parte del botín, pero valió para volver a la pantalla chica.
Lo disfruté mucho pese al dramatismo que posee". Fue tan auspiciosa su labor, que Rodrigo formó parte de dos capítulos más:
Lizzy (con Julieta Díaz, Diego Peretti y Luis Machín) y Casino Royal (con Luis Luque, Norma Briski, Leticia Bredice y también Machín), que ya fueron grabados.
"Los tres los hicimos en tres semanas. Fue maratónico y yo estaba fundido, porque cuando estaba promediando el tercer personaje, bien distinto uno del otro, ya tenía la cabeza agotada, se me mezclaban las historias".
- ¿Qué habrá en tu vida después de las participaciones en "Botines"?
- Estamos manteniendo algunas reuniones con Bruno Stagnaro para seguir haciendo televisión. Si bien tengo novedades, prefiero no adelantarlas, se sabrán antes de fin de este mes.
Sólo puedo decir que será un unitario que dará qué hablar.
- Parece que te sentís cómodo trabajando con Stagnaro...
- Creo que Bruno es uno de los directores y escritores jóvenes más brillantes... Es más, me parece más talentoso como guionista que como realizador.
Lo demostró en Okupas, donde viví otra experiencia de ésas que estarán siempre en mi corazón.
- ¿Llegaste a ese status que anhela cualquier actor: elegir lo que te plazca?
- Bueno, no es tan así, pero digamos que sé hacia adónde apuntar. Y nunca me tembló el pulso si tenía que decir que no a algún papel.
- ¿Decir que no cotiza en el mercado?
- Decir que no, sobre todo, permite dormir tranquilo.
Ratificando la buena química que mantiene con Stagnaro, De la Serna cree que, antes de fin de año, además, estará filmando Ringo, la vida del recordado boxeador Ringo Bonavena.
"Estoy esperando ese papel con mucha ansiedad", somatiza el actor.
- ¿Se puede trazar un paralelo entre Diarios de motocicleta y Okupas, por lo que significaron en tu carrera?
- Bueno, en ambos trabajos estuve yo, que creo ser la misma persona. Pero sí, hay cosas en común, como el compromiso con el que ambos elencos asumieron las responsabilidades, además de una similitud ideológica,
si se quiere... Y lógico, todo lo que repercutió en mí.
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